El déficit atencional es la incapacidad para mantener la atención, concentrarse o mantenerse tranquilo, esto es producido por un desorden neurobiológico, producido por una alteración en la producción de neurotransmisores inhibidores. Se cree que hay un componente hereditario, ya que la mayoría de los pacientes con déficit tiene un pariente que lo padece. Los niños no ponen atención dificultándoles terriblemente el proceso de aprendizaje, no pueden atender más de un estímulo a la vez. Los niños que presentan déficit atencional se agrupan con chicos que también presenten el mismo trastorno; con ellos se sienten cómodos y aceptados, porque generalmente no es así, ya que no cumplen con el perfil de conducta tradicional.
Los niños que presentan déficit atencional no se desenvuelven igual en todas las tareas que se les asignan, en algunas se desarrollan con facilidad y responsabilidad, mientras que en otras no parecen tener el más mínimo interés de realizarlas. Esto puede considerarse normal en todos los niños, sólo que a los que lo padecen se les va a notar la indisposición siempre. La mayoría de las veces son niños que pueden resultar fastidiosos, molestos o incómodos a las personas que los rodean; es por esto, que el lugar perfecto para detectar si un niño sufre déficit atencional es en su centro de estudio.
Los individuos que padecen déficit atencional generalmente presentan las siguientes señales, aunque no necesariamente deben tenerlas todas:
* Dificultad para organizar la información
* Les gusta tomar riesgos que otros niños de su edad son conscientes que no deben hacerlos.
* Son hiperactivos e impulsivos
* Les cuesta muchos seguir instrucciones.
* No prestan atención cuando se les habla.
* Tienen la autoestima o muy baja o demasiado alta
* Interrumpen constantemente cuando se les habla.
Los padres de los niños que presentan este trastorno tienen que apoyarlos, no sentirse culpables o inútiles si el niño no responde de la manera esperada. Estos niños necesitan tener una rutina y un horario, tienen que sentirse disciplinados pero no presionados; se les debe felicitar cuando logren algo positivo, y aunque sea normal, no verlo así, sino como un logro. No hay que sobornarlos, pero si es bueno que cuando hagan algo bien recompensarlos. Hay que procurar ofrecerles un ambiente cálido, tranquilo y donde se sienta queridos y comprendidos.
viernes, 13 de agosto de 2010
10 ESTRATEGIAS PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS TDA/TDAH
10 ESTRATEGIAS PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS TDA/TDAH
Por Sang H. Kim (Traducción Rafael Sánchez)
Los problemas de comportamiento asociados con el TDA/TDAH por lo general crean otra clase de problemas.
Los niños que son inquietos y problemáticos en la escuela, rápidamente son etiquetados como “niños problema”, “rufianes”, “balas” o simplemente como “tontos”.
Los niños que están en el otro extremo de TDA son catalogados como “flojos”, “estúpidos”, para hacer las cosas más difíciles, estos niños a menudo no entienden por qué su comportamiento no es adecuado.
Esto explica la tendencia de estos niños de parecer realmente asombrados, cuando se meten en problemas. Uno de los mayores retos para mejorar el comportamiento del niño TDA, es enseñarle a reconocer las consecuencias de sus actos y a ver las cosas desde el punto de vista de las demás personas.
He aquí algunos pasos que puede usted realizar, para ayudarle a manejar la conducta de sus estudiantes TDA/TDAH en su clase:
1. Identificar los problemas de conducta.
Objetivamente, identifique cuales son los mayores problemas que obstaculizan el aprendizaje del niño.
Estos no tienen que ser sus comportamientos más molestos o los que usted desea corregir, así que realice un inventario, evitando que sus emociones influyan en éste, quizás ayudaría el punto de vista de otro instructor o el de los padres del niño.
La realización de una tabla puede ayudar. Para cada punto, enliste el comportamiento, su frecuencia, que lo dispara y como perturba este en la escala del 1 al 10. Trate de ser lo más específico posible. Para cada problema escriba al menos una estrategia para eliminar o cambiar el comportamiento.
2. Identificar los problemas en el ambiente del aula
Fíjese de la manera en que usted y los demás maestros tratan al niño. ¿Son ustedes demasiado severos? ¿”Espera” que el niño se comporte y lo reprende más rápido que a los demás? ¿ Ha eliminado la mayoría de los distractores posibles? ¿La clase es activa y demasiado extenuante con muchos períodos cortos de actividad y poca inactividad? ¿Son los niños supervisados de muy cerca, especialmente cuando trabajan en parejas o en grupo?
Observando la manera en que ustedes educan y el ambiente de clase, ayudará a eliminar rápidamente algunos comportamientos indeseables.
3. Modele la conducta saludable
Indique los comportamientos que usted desea que el niño siga, como el no hablar cuando otro está hablando, guardar los útiles después de usarlos, utilizando una voz tranquila y no siendo demasiado crítico.
4. Haga alianzas para tareas difíciles.
Si a un niño le cuesta aprender algo o alguna habilidad, juntarse con alguien, como un alumno mayor y responsable o un asistente de instructor, puede ser de gran ayuda. Recuérdele al niño mayor que su trabajo es ser un modelo y ayudar así el será más comprensivo y realizará mejor su papel.
5. Cuente sus retroalimentaciones.
Trate de mantener un registro de las retroalimentaciones positivas y de las negativas que les da a los niños TDA en la clase.
Como seguramente muchas de estas son negativas, busque áreas y habilidades para elogiar activamente, para no parecer malo o negativo.
6. Sea específico.
Dele a los niños TDA mensajes e instrucciones precisas y específicas. Ellos no son capaces, muchas veces, de leer entrelíneas en una frase como: “Colgarse del pasamanos es peligroso”.
Puede no ser capaz de traducir esto en “Atención, deja de colgarte del pasamanos y regresa a la línea”. Usted necesita hablar claro, palabra por palabra, lo que usted desea que el haga, exactamente en la manera que usted está pensando.
Si usted quiere, siguiendo con el ejemplo, que se aleje del pasamanos, dígales exactamente eso. Si usted quiere que dejen en paz los pulgares de sus pies y lo miren a usted cuando está hablando, dígale que lo mire.
Al dar instrucciones específicas que incluyan acciones específicas, elimina cualquier duda o mal entendido o mala interpretación. Use frases cortas.
7. Utilice los premios correctamente.
Hay una gran tentación de “impulsar” el buen comportamiento de un niño TDA utilizando recompensas materiales, para cada buena acción. Aunque es algo positivo, busque otras alternativas.
Las recompensas pueden ser también, elogios en frente del salón de clase o los padres del niño, un simple “gracias” o “bien hecho” significa una buena oportunidad de elevar su posición en la clase.
Los premios son aún más efectivos, cuando el niño escoge su recompensa. Y usted quedará sorprendido de lo que pueden solicitar.
Para algunos niños una figurita para colocar en su camiseta puede hacerlos más felices, que el juguete más costoso de la tienda.
Si se ha puesto una recompensa material, utilice la técnica de ganar estrellas o tickets para obtener el premio grande al llegar a cierto número de éstas. De esta manera cada estrella o ticket se convierte en una mini recompensa.
8. Utilice la frase: “cuando.... entonces...”
Si un niño no está realizando un comportamiento específico, como mantenerse sentado o guardar silencio, pruebe utilizar la frase: “cuando.... entonces...” como: “Cuando te sientes y dejes de hablar, entonces explicaré las reglas del juego que vamos a comenzar.” O “Cuando patees la pelota chica hasta la meta, entonces cambiaremos a la pelota grande”.
Obviamente la parte “entonces” debe sonar emocionante y gratificante y servir como un estímulo para dirigir el comportamiento hacia lo adecuado.
Siempre utilice “cuando” en vez de “si”, por que “cuando” implica que el niño debe hacer algo y “si” implica que tiene la opción de hacerlo o no.
9. No utilice el TDA como una excusa.
Resístase al recurso de utilizar el TDA como una excusa para el comportamiento del niño.
Si usted lo excenta de sus consecuencias, responsabilidades y expectativas por el hecho de que el tiene TDA, no le está haciendo ningún favor.
Claro que es más fácil usar el TDA como una excusa en vez de tratar de hacerle seguir las reglas, pero esto significaría que nos estamos rindiendo ante él. Tómese el tiempo y el esfuerzo necesario para ayudar al niño.
Esto implica muchísimo tiempo al principio, pero pagará grandes dividendos en el largo plazo.
10. Hable agradablemente.
Si usted quiere que un niño TDA le escuche, trate de hablar despacio, con bajo volumen y breve.
Los niños a los que se les grita las instrucciones y los gritos aumentan, conforme aumentan las instrucciones, son niños que se quejan todo el tiempo.
También ayuda hacer contacto visual antes de empezar a hablar, así usted sabe que cuenta con la atención del niño.
Por Sang H. Kim (Traducción Rafael Sánchez)
Los problemas de comportamiento asociados con el TDA/TDAH por lo general crean otra clase de problemas.
Los niños que son inquietos y problemáticos en la escuela, rápidamente son etiquetados como “niños problema”, “rufianes”, “balas” o simplemente como “tontos”.
Los niños que están en el otro extremo de TDA son catalogados como “flojos”, “estúpidos”, para hacer las cosas más difíciles, estos niños a menudo no entienden por qué su comportamiento no es adecuado.
Esto explica la tendencia de estos niños de parecer realmente asombrados, cuando se meten en problemas. Uno de los mayores retos para mejorar el comportamiento del niño TDA, es enseñarle a reconocer las consecuencias de sus actos y a ver las cosas desde el punto de vista de las demás personas.
He aquí algunos pasos que puede usted realizar, para ayudarle a manejar la conducta de sus estudiantes TDA/TDAH en su clase:
1. Identificar los problemas de conducta.
Objetivamente, identifique cuales son los mayores problemas que obstaculizan el aprendizaje del niño.
Estos no tienen que ser sus comportamientos más molestos o los que usted desea corregir, así que realice un inventario, evitando que sus emociones influyan en éste, quizás ayudaría el punto de vista de otro instructor o el de los padres del niño.
La realización de una tabla puede ayudar. Para cada punto, enliste el comportamiento, su frecuencia, que lo dispara y como perturba este en la escala del 1 al 10. Trate de ser lo más específico posible. Para cada problema escriba al menos una estrategia para eliminar o cambiar el comportamiento.
2. Identificar los problemas en el ambiente del aula
Fíjese de la manera en que usted y los demás maestros tratan al niño. ¿Son ustedes demasiado severos? ¿”Espera” que el niño se comporte y lo reprende más rápido que a los demás? ¿ Ha eliminado la mayoría de los distractores posibles? ¿La clase es activa y demasiado extenuante con muchos períodos cortos de actividad y poca inactividad? ¿Son los niños supervisados de muy cerca, especialmente cuando trabajan en parejas o en grupo?
Observando la manera en que ustedes educan y el ambiente de clase, ayudará a eliminar rápidamente algunos comportamientos indeseables.
3. Modele la conducta saludable
Indique los comportamientos que usted desea que el niño siga, como el no hablar cuando otro está hablando, guardar los útiles después de usarlos, utilizando una voz tranquila y no siendo demasiado crítico.
4. Haga alianzas para tareas difíciles.
Si a un niño le cuesta aprender algo o alguna habilidad, juntarse con alguien, como un alumno mayor y responsable o un asistente de instructor, puede ser de gran ayuda. Recuérdele al niño mayor que su trabajo es ser un modelo y ayudar así el será más comprensivo y realizará mejor su papel.
5. Cuente sus retroalimentaciones.
Trate de mantener un registro de las retroalimentaciones positivas y de las negativas que les da a los niños TDA en la clase.
Como seguramente muchas de estas son negativas, busque áreas y habilidades para elogiar activamente, para no parecer malo o negativo.
6. Sea específico.
Dele a los niños TDA mensajes e instrucciones precisas y específicas. Ellos no son capaces, muchas veces, de leer entrelíneas en una frase como: “Colgarse del pasamanos es peligroso”.
Puede no ser capaz de traducir esto en “Atención, deja de colgarte del pasamanos y regresa a la línea”. Usted necesita hablar claro, palabra por palabra, lo que usted desea que el haga, exactamente en la manera que usted está pensando.
Si usted quiere, siguiendo con el ejemplo, que se aleje del pasamanos, dígales exactamente eso. Si usted quiere que dejen en paz los pulgares de sus pies y lo miren a usted cuando está hablando, dígale que lo mire.
Al dar instrucciones específicas que incluyan acciones específicas, elimina cualquier duda o mal entendido o mala interpretación. Use frases cortas.
7. Utilice los premios correctamente.
Hay una gran tentación de “impulsar” el buen comportamiento de un niño TDA utilizando recompensas materiales, para cada buena acción. Aunque es algo positivo, busque otras alternativas.
Las recompensas pueden ser también, elogios en frente del salón de clase o los padres del niño, un simple “gracias” o “bien hecho” significa una buena oportunidad de elevar su posición en la clase.
Los premios son aún más efectivos, cuando el niño escoge su recompensa. Y usted quedará sorprendido de lo que pueden solicitar.
Para algunos niños una figurita para colocar en su camiseta puede hacerlos más felices, que el juguete más costoso de la tienda.
Si se ha puesto una recompensa material, utilice la técnica de ganar estrellas o tickets para obtener el premio grande al llegar a cierto número de éstas. De esta manera cada estrella o ticket se convierte en una mini recompensa.
8. Utilice la frase: “cuando.... entonces...”
Si un niño no está realizando un comportamiento específico, como mantenerse sentado o guardar silencio, pruebe utilizar la frase: “cuando.... entonces...” como: “Cuando te sientes y dejes de hablar, entonces explicaré las reglas del juego que vamos a comenzar.” O “Cuando patees la pelota chica hasta la meta, entonces cambiaremos a la pelota grande”.
Obviamente la parte “entonces” debe sonar emocionante y gratificante y servir como un estímulo para dirigir el comportamiento hacia lo adecuado.
Siempre utilice “cuando” en vez de “si”, por que “cuando” implica que el niño debe hacer algo y “si” implica que tiene la opción de hacerlo o no.
9. No utilice el TDA como una excusa.
Resístase al recurso de utilizar el TDA como una excusa para el comportamiento del niño.
Si usted lo excenta de sus consecuencias, responsabilidades y expectativas por el hecho de que el tiene TDA, no le está haciendo ningún favor.
Claro que es más fácil usar el TDA como una excusa en vez de tratar de hacerle seguir las reglas, pero esto significaría que nos estamos rindiendo ante él. Tómese el tiempo y el esfuerzo necesario para ayudar al niño.
Esto implica muchísimo tiempo al principio, pero pagará grandes dividendos en el largo plazo.
10. Hable agradablemente.
Si usted quiere que un niño TDA le escuche, trate de hablar despacio, con bajo volumen y breve.
Los niños a los que se les grita las instrucciones y los gritos aumentan, conforme aumentan las instrucciones, son niños que se quejan todo el tiempo.
También ayuda hacer contacto visual antes de empezar a hablar, así usted sabe que cuenta con la atención del niño.
Todo niño normal es inquieto y vivaz
Niños Inquietos
Salvo raras excepciones, alrededor de los dos años, los niños no pueden quedarse quietos y esto es absolutamente normal.
Sin embargo, existen niños demasiado inquietos que más adelante se tornan hiperactivos, desatentos y ansiosos, y que llegan a tener con frecuencia en la escuela, problemas de aprendizaje y de conducta.
La ansiedad, trastorno común de esta época, es el miedo a lo desconocido, el deseo de seguridad, el estado de angustia, impaciencia y permanente zozobra que no permite vivir tranquilo ni tener paz interior.
Este estado de los adultos, se contagia a los hijos, a través de sus actitudes, las presiones que ejercen sobre ellos, la tensión que transmiten, el modo imperativo de hablar, las expectativas desmedidas, las obligaciones a que los someten y también por el modo de relacionarse.
Cada niño es único y tiene necesidades diferentes. No podemos compararlos con otros que supuestamente hacen muchas cosas o son muy exitosos, porque entre otras cosas, los niños muy exitosos también tienen miedo, miedo a perder la fama.
La inquietud es una manera neurótica de descargar la tensión y luego se transforma en un condicionamiento. La persona adopta una manera de ser acelerada, condición que luego se establece en su personalidad como hábito aunque las causas iniciales hayan desaparecido.
El miedo es la enfermedad de la gente moderna que posteriormente trasmite a sus hijos. Miedo a la pérdida, a las enfermedades, a la catástrofe, a la muerte, etc.
La actitud contraria es la manía, también neurótica, de la persona hiperactiva que asume riesgos innecesarios, absurdos, que en forma permanente juega su vida, se comporta de manera audaz y elige vivir al máximo.
El término medio es el equilibrio, la moderación, la posibilidad de disfrutar de la vida sin miedo y sin la necesidad de arriesgarla para sentirse vivo.
Los niños requieren más atención que objetos, sin embargo hoy en día la preocupación de los padres es que no les falte nada, principalmente todo lo que tienen los demás; y sin embargo lo que más necesitan es tiempo.
El tiempo para los humanos, es lo más valioso que existe porque representa el intervalo de su existencia.
Si se analiza todo lo que se hace en el día se podrá comprobar qué poco tiempo es el que se les reserva a los hijos para estar con ellos.
Esas carencias son registradas por los niños que se acostumbran a rebelarse a su manera, rompiendo cosas, castigando a otros niños, robándole a los padres dinero, accidentándose o provocando situaciones caóticas.
El hombre actual tiene la omnipotencia de creer saberlo todo. Si es creyente, Dios constituye una entelequia sin relación con su vida y eso es lo que le transmite a sus hijos.
Están convencidos que Dios no tiene nada que ver con lo que les pasa, porque parece estar en otra parte, tal vez regocijándose con los sufrimientos humanos.
Puede ser, porque la humanidad está cada vez más alejada de Él, haciendo lo imposible para autodestruirse.
Un niño tiene que tener la posibilidad y el derecho de vivir en un hogar donde reine un clima de tranquilidad y confianza. La fe no se limita a creer en Dios, hay que creer en la vida y en los valores, porque es indiscutible la relación entre lo que hacemos y lo que nos pasa.
Una madre tranquila y satisfecha y un padre proveedor que pone límites y es responsable, logran un hogar en armonía e hijos tranquilos y felices; porque el hogar es donde se forja el carácter y donde se aprende el respeto por el otro y la confianza en el valor de la ética.
La verdadera fuente de las tragedias humanas siempre es un hogar que no funciona, cuando no está sólidamente constituido, no se cumplen los roles, no hay reglas claras, ni valores, ni respeto mutuo.
Los niños aman las rutinas, y no se adaptan fácilmente a los cambios ni a la vida inestable; no pueden entender los divorcios y les cuesta mucho aceptar que sus padres tengan nuevas parejas.
Los niños sólo adquieren la estabilidad emocional en un hogar funcional.
Salvo raras excepciones, alrededor de los dos años, los niños no pueden quedarse quietos y esto es absolutamente normal.
Sin embargo, existen niños demasiado inquietos que más adelante se tornan hiperactivos, desatentos y ansiosos, y que llegan a tener con frecuencia en la escuela, problemas de aprendizaje y de conducta.
La ansiedad, trastorno común de esta época, es el miedo a lo desconocido, el deseo de seguridad, el estado de angustia, impaciencia y permanente zozobra que no permite vivir tranquilo ni tener paz interior.
Este estado de los adultos, se contagia a los hijos, a través de sus actitudes, las presiones que ejercen sobre ellos, la tensión que transmiten, el modo imperativo de hablar, las expectativas desmedidas, las obligaciones a que los someten y también por el modo de relacionarse.
Cada niño es único y tiene necesidades diferentes. No podemos compararlos con otros que supuestamente hacen muchas cosas o son muy exitosos, porque entre otras cosas, los niños muy exitosos también tienen miedo, miedo a perder la fama.
La inquietud es una manera neurótica de descargar la tensión y luego se transforma en un condicionamiento. La persona adopta una manera de ser acelerada, condición que luego se establece en su personalidad como hábito aunque las causas iniciales hayan desaparecido.
El miedo es la enfermedad de la gente moderna que posteriormente trasmite a sus hijos. Miedo a la pérdida, a las enfermedades, a la catástrofe, a la muerte, etc.
La actitud contraria es la manía, también neurótica, de la persona hiperactiva que asume riesgos innecesarios, absurdos, que en forma permanente juega su vida, se comporta de manera audaz y elige vivir al máximo.
El término medio es el equilibrio, la moderación, la posibilidad de disfrutar de la vida sin miedo y sin la necesidad de arriesgarla para sentirse vivo.
Los niños requieren más atención que objetos, sin embargo hoy en día la preocupación de los padres es que no les falte nada, principalmente todo lo que tienen los demás; y sin embargo lo que más necesitan es tiempo.
El tiempo para los humanos, es lo más valioso que existe porque representa el intervalo de su existencia.
Si se analiza todo lo que se hace en el día se podrá comprobar qué poco tiempo es el que se les reserva a los hijos para estar con ellos.
Esas carencias son registradas por los niños que se acostumbran a rebelarse a su manera, rompiendo cosas, castigando a otros niños, robándole a los padres dinero, accidentándose o provocando situaciones caóticas.
El hombre actual tiene la omnipotencia de creer saberlo todo. Si es creyente, Dios constituye una entelequia sin relación con su vida y eso es lo que le transmite a sus hijos.
Están convencidos que Dios no tiene nada que ver con lo que les pasa, porque parece estar en otra parte, tal vez regocijándose con los sufrimientos humanos.
Puede ser, porque la humanidad está cada vez más alejada de Él, haciendo lo imposible para autodestruirse.
Un niño tiene que tener la posibilidad y el derecho de vivir en un hogar donde reine un clima de tranquilidad y confianza. La fe no se limita a creer en Dios, hay que creer en la vida y en los valores, porque es indiscutible la relación entre lo que hacemos y lo que nos pasa.
Una madre tranquila y satisfecha y un padre proveedor que pone límites y es responsable, logran un hogar en armonía e hijos tranquilos y felices; porque el hogar es donde se forja el carácter y donde se aprende el respeto por el otro y la confianza en el valor de la ética.
La verdadera fuente de las tragedias humanas siempre es un hogar que no funciona, cuando no está sólidamente constituido, no se cumplen los roles, no hay reglas claras, ni valores, ni respeto mutuo.
Los niños aman las rutinas, y no se adaptan fácilmente a los cambios ni a la vida inestable; no pueden entender los divorcios y les cuesta mucho aceptar que sus padres tengan nuevas parejas.
Los niños sólo adquieren la estabilidad emocional en un hogar funcional.
Niños Inquietos
Es frecuente observar a niños que parecen no estar nunca quietos; no prestan atención a lo que se les dice; se distraen fácilmente y actúan con una impulsividad casi violenta.
¿De qué se trata, en realidad?
En el pasado, esta conducta recibía diversos nombres: desde "reacción hiperkinética en la infancia" hasta "disfunción cerebral mínima".
Ahora simplemente, se habla de "déficit atencional". Y esto, porque se ha comprobado que lo fundamental es la falta de atención, la incapacidad de concentrarse en una tarea. Además, en la gran mayoría de los casos no existen problemas neurológicos comprobables que justifiquen la conducta. Se sabe ahora, también, que la excesiva actividad motora tiende a disminuir significativamente durante la adolescencia e incluso en la edad adulta, aunque persisten los problemas de atención.
Continúa: Prob
¿De qué se trata, en realidad?
En el pasado, esta conducta recibía diversos nombres: desde "reacción hiperkinética en la infancia" hasta "disfunción cerebral mínima".
Ahora simplemente, se habla de "déficit atencional". Y esto, porque se ha comprobado que lo fundamental es la falta de atención, la incapacidad de concentrarse en una tarea. Además, en la gran mayoría de los casos no existen problemas neurológicos comprobables que justifiquen la conducta. Se sabe ahora, también, que la excesiva actividad motora tiende a disminuir significativamente durante la adolescencia e incluso en la edad adulta, aunque persisten los problemas de atención.
Continúa: Prob
Niños inquietos e hiperactivos: con las pilas puestas
NO es un descubrimiento que los niños de hoy son mucho más activos y despiertos que los de hace veinte o treinta años. Vivir en una sociedad que a cada momento los bombardea con estímulos y que los llena de exigencias es una de las razones que llevan a esta mayor impulsividad e inquietud, según los especialistas. "Además, hay períodos en que los niños naturalmente son más inquietos que en otros", dice María Tapia Donoso, psicóloga de la Universidad de Chile y terapeuta familiar del Instituto Chileno de Terapia Familiar de Santiago.
Fuente: Padres OK
Así es como entre los tres y los cuatro años es común apreciar estas conductas. "A esa edad el niño ya domina bastante el mundo y puede seleccionar las cosas de sus interés, entonces probablemente va a ser bastante más inquieto”, precisa. A partir de los cinco años esta actividad suele descender, al menos por un par de años.
En todo caso, existen pautas que permiten distinguir si se trata de una actitud esperable para la edad o si es un cuadro que requiere de ayuda profesional.
La hiperactividad es un término médico que alude precisamente a un niño que se muestra extremadamente inquieto, pero que además presenta permanentemente otros rasgos que perjudican su calidad de vida, y por ende, la de su familia.
Detectarlo de forma precoz (alrededor de los cuatro años), permite brindar al niño de un tratamiento adecuado y oportuno, que reduzca las consecuencias negativas de la hiperactividad en su vida presente y futura.
Se pueden realizar exámenes médicos que, en ciertos casos, evidencian alteraciones en la estructura cerebral del pequeño. En otros casos, en cambio, no existen estos indicios, pero un diagnóstico especializado debería detectar si el niño presenta o no hiperactividad.
¿Inquieto o hiperactivo?
La gran cantidad de energía que derrochan y la inquietud constante son señales propias y esperables a esta edad.
“Si pregunta sobre las cosas, si éstas le atraen, se interesa por ellas o dice, ‘¡mira, mamá lo que estoy haciendo’! y pone atención a la respuesta de su madre”, según la especialista, se está frente a un niño simplemente inquieto.
En cambio -agrega- si se sube a medias a la mesa, no se detiene un instante a atender la respuesta del adulto, si las tareas van quedando inconclusas y el niño no se interesa por cumplir aunque sea una pequeña meta, el panorama es distinto.
“A estos chicos todo les llama la atención, pero nada se mantiene en su campo de concentración; pocas veces hacen caso, porque no conservan en su memoria las órdenes e instrucciones que le dan”, indica esta terapeuta familiar. Su sistema motriz también se ve alterado y por eso con frecuencia se muestran bruscos y se mueven con torpeza.
Los límites para distinguir entre uno y otro caso son difíciles de precisar. María Tapia estima que “si a los padres les parece que su niño -sobre todo si tienen más hijos con quienes comparar- no mantiene la atención y no detiene la mirada ni la movilidad, está bien que consulten”.
En cualquier caso servirá para tranquilizarse y descartar cuadros como el síndrome de déficit atencional, con o sin hiperactividad. Otra razón de peso para consultar es que la excesiva actividad del niño esté alterando su relación con los padres o sus cercanos.
Pero no todos los niños que se mueven mucho y presentan falta de atención son necesariamente hiperactivos. También hay pequeños muy inquietos en el aspecto motriz, con problemas de disciplina, pero que no sufren de un déficit de atención. Por eso, un diagnóstico oportuno no sólo calma, sino que también disipa dudas.
Si la excesiva inquietud aparece repentinamente puede ser señal de que el niño está viviendo una situación que le provoca ansiedad, como las discusiones de sus padres, la muerte o enfermedad de un ser querido o problemas de relación con sus compañeros.
En resumen, un pequeño hiperactivo suele ser más impulsivo, desobediente y bastante obstinado. Se mueve excesivamente y sin motivo (es frecuente verlos correr sin parar, sin dirección determinada), deja las cosas a medio hacer, sufre fuertes cambios de estado de ánimo y carece de autocontrol. No logra controlar la mayoría de sus movimientos y casi siempre rompe las cosas.
En vez de inhibirse frente a un extraño, puede agitarse más. En algunos casos les cuesta quedarse dormidos o no controlan la emisión de orina, aunque no siempre aparecen todos estos síntomas. Además, para hablar de hiperactividad deben darse estas características de comportamiento por un período de tiempo considerable.
Cómo ayudarlos
Si los padres sospechan que su hijo es “más que un niño inquieto”, es importante que reciban orientación y diagnóstico. Pueden acudir al pediatra, directamente a un psicólogo infantil o a un terapeuta familiar con experiencia. Hay especialistas que no consideran válida esta clasificación y no creen que exista el llamado síndrome de déficit atencional con o sin hiperactividad.
Cualquiera sea el caso, cuando se trata de ayudar a un niño que manifiesta estas conductas los tratamientos apuntan a desarrollar en ellos un mayor autocontrol, una mejor concentración, enseñarles a expresar sus emociones de manera adecuada, hacerlos practicar ejercicios o rutinas que favorezcan la relajación (yoga o masajes) y, especialmente, a encauzar su energía en actividades de sus interés, lo que puede resultar inmensamente gratificante para el niño.
Crecer con este diagnóstico puede disminuir su autoestima y por eso encontrar aquel ámbito donde sí es hábil es de gran utilidad. Para lograrlo, los padres deben encargarse de descubrir las potencialidades de su hijo.
Los niños inquietos necesitan una rutina muy simple y clara. Cualquier alteración en su sistema tiende a desorganizarlos. Hay que darles instrucciones breves y usar palabras que conozcan. Cuando le hable o le dé órdenes, asegúrese de que el niño lo esté mirando a los ojos y pídale después -de modo cordial y tranquilo- que repita lo que le ha dicho para ver si entendió el mensaje.
Felicítelo y prémielo con su atención cuando esté atento, tranquilo y cuando juegue reposadamente. Si sólo lo toma en cuenta cuando se porta mal, tenderá a repetir esa conducta. En vez de recordarle todo el día lo que no puede o debe hacer, propóngale alternativas de actividades que sí puede realizar. Proporciónele pocos estímulos al mismo tiempo.
Por ejemplo, si va a comer, coloque sólo el plato y la cuchara. Sáquelo a pasear con frecuencia, a lugares amplios y al aire libre. Estimúlelo a correr, saltar y jugar.
En casa, manténgalo ocupado en labores de su agrado, como regar, recoger las hojas del jardín, organizar la correspondencia, etc. Enséñele a postergar sus necesidades, a controlarse y a esperar un rato antes de ser atendido. Asimismo, puede estimularlo a jugar con juegos que desarrollan la capacidad de observación y de concentración. Leerle o contarle cuentos también los tranquiliza y relaja.
Fuente: Padres OK
Así es como entre los tres y los cuatro años es común apreciar estas conductas. "A esa edad el niño ya domina bastante el mundo y puede seleccionar las cosas de sus interés, entonces probablemente va a ser bastante más inquieto”, precisa. A partir de los cinco años esta actividad suele descender, al menos por un par de años.
En todo caso, existen pautas que permiten distinguir si se trata de una actitud esperable para la edad o si es un cuadro que requiere de ayuda profesional.
La hiperactividad es un término médico que alude precisamente a un niño que se muestra extremadamente inquieto, pero que además presenta permanentemente otros rasgos que perjudican su calidad de vida, y por ende, la de su familia.
Detectarlo de forma precoz (alrededor de los cuatro años), permite brindar al niño de un tratamiento adecuado y oportuno, que reduzca las consecuencias negativas de la hiperactividad en su vida presente y futura.
Se pueden realizar exámenes médicos que, en ciertos casos, evidencian alteraciones en la estructura cerebral del pequeño. En otros casos, en cambio, no existen estos indicios, pero un diagnóstico especializado debería detectar si el niño presenta o no hiperactividad.
¿Inquieto o hiperactivo?
La gran cantidad de energía que derrochan y la inquietud constante son señales propias y esperables a esta edad.
“Si pregunta sobre las cosas, si éstas le atraen, se interesa por ellas o dice, ‘¡mira, mamá lo que estoy haciendo’! y pone atención a la respuesta de su madre”, según la especialista, se está frente a un niño simplemente inquieto.
En cambio -agrega- si se sube a medias a la mesa, no se detiene un instante a atender la respuesta del adulto, si las tareas van quedando inconclusas y el niño no se interesa por cumplir aunque sea una pequeña meta, el panorama es distinto.
“A estos chicos todo les llama la atención, pero nada se mantiene en su campo de concentración; pocas veces hacen caso, porque no conservan en su memoria las órdenes e instrucciones que le dan”, indica esta terapeuta familiar. Su sistema motriz también se ve alterado y por eso con frecuencia se muestran bruscos y se mueven con torpeza.
Los límites para distinguir entre uno y otro caso son difíciles de precisar. María Tapia estima que “si a los padres les parece que su niño -sobre todo si tienen más hijos con quienes comparar- no mantiene la atención y no detiene la mirada ni la movilidad, está bien que consulten”.
En cualquier caso servirá para tranquilizarse y descartar cuadros como el síndrome de déficit atencional, con o sin hiperactividad. Otra razón de peso para consultar es que la excesiva actividad del niño esté alterando su relación con los padres o sus cercanos.
Pero no todos los niños que se mueven mucho y presentan falta de atención son necesariamente hiperactivos. También hay pequeños muy inquietos en el aspecto motriz, con problemas de disciplina, pero que no sufren de un déficit de atención. Por eso, un diagnóstico oportuno no sólo calma, sino que también disipa dudas.
Si la excesiva inquietud aparece repentinamente puede ser señal de que el niño está viviendo una situación que le provoca ansiedad, como las discusiones de sus padres, la muerte o enfermedad de un ser querido o problemas de relación con sus compañeros.
En resumen, un pequeño hiperactivo suele ser más impulsivo, desobediente y bastante obstinado. Se mueve excesivamente y sin motivo (es frecuente verlos correr sin parar, sin dirección determinada), deja las cosas a medio hacer, sufre fuertes cambios de estado de ánimo y carece de autocontrol. No logra controlar la mayoría de sus movimientos y casi siempre rompe las cosas.
En vez de inhibirse frente a un extraño, puede agitarse más. En algunos casos les cuesta quedarse dormidos o no controlan la emisión de orina, aunque no siempre aparecen todos estos síntomas. Además, para hablar de hiperactividad deben darse estas características de comportamiento por un período de tiempo considerable.
Cómo ayudarlos
Si los padres sospechan que su hijo es “más que un niño inquieto”, es importante que reciban orientación y diagnóstico. Pueden acudir al pediatra, directamente a un psicólogo infantil o a un terapeuta familiar con experiencia. Hay especialistas que no consideran válida esta clasificación y no creen que exista el llamado síndrome de déficit atencional con o sin hiperactividad.
Cualquiera sea el caso, cuando se trata de ayudar a un niño que manifiesta estas conductas los tratamientos apuntan a desarrollar en ellos un mayor autocontrol, una mejor concentración, enseñarles a expresar sus emociones de manera adecuada, hacerlos practicar ejercicios o rutinas que favorezcan la relajación (yoga o masajes) y, especialmente, a encauzar su energía en actividades de sus interés, lo que puede resultar inmensamente gratificante para el niño.
Crecer con este diagnóstico puede disminuir su autoestima y por eso encontrar aquel ámbito donde sí es hábil es de gran utilidad. Para lograrlo, los padres deben encargarse de descubrir las potencialidades de su hijo.
Los niños inquietos necesitan una rutina muy simple y clara. Cualquier alteración en su sistema tiende a desorganizarlos. Hay que darles instrucciones breves y usar palabras que conozcan. Cuando le hable o le dé órdenes, asegúrese de que el niño lo esté mirando a los ojos y pídale después -de modo cordial y tranquilo- que repita lo que le ha dicho para ver si entendió el mensaje.
Felicítelo y prémielo con su atención cuando esté atento, tranquilo y cuando juegue reposadamente. Si sólo lo toma en cuenta cuando se porta mal, tenderá a repetir esa conducta. En vez de recordarle todo el día lo que no puede o debe hacer, propóngale alternativas de actividades que sí puede realizar. Proporciónele pocos estímulos al mismo tiempo.
Por ejemplo, si va a comer, coloque sólo el plato y la cuchara. Sáquelo a pasear con frecuencia, a lugares amplios y al aire libre. Estimúlelo a correr, saltar y jugar.
En casa, manténgalo ocupado en labores de su agrado, como regar, recoger las hojas del jardín, organizar la correspondencia, etc. Enséñele a postergar sus necesidades, a controlarse y a esperar un rato antes de ser atendido. Asimismo, puede estimularlo a jugar con juegos que desarrollan la capacidad de observación y de concentración. Leerle o contarle cuentos también los tranquiliza y relaja.
Niños Hiperactivos
En busca de soluciones, mi hija es un poco inquieta y en ocasiones confundo sus estados, pues a veces creo que tan solo es inquieta, otras que es hiperactiva y en algunos otros casos que tiene mas que un problema de hiperactividad, ya que no hace caso a lo que le digo, es como si no me escuchara y sigue con sus actividades, tiene apenas un año nueve meses, quizas tambien es por la edad, si tienes alguna opinion o tienes un caso similar cuentame, espero juntos podamos encontrar alguna explicacion.
martes, 26 de enero de 2010
¿Existe la química del amor?
Los enamorados "sienten" mariposas en el estómago, su pulso se acelera con sólo oír la voz de la persona amada y la temperatura de su cuerpo se eleva como si se tratara de una fiebre .
El amor es una experiencia agotadora. Nos sumergimos eufóricamente en esa deliciosa tortura y no comemos ni dormimos bien. Con frecuencia nos es difícil mantener la concentración.
De hecho, muchos psiquiatras expertos en la materia piensan que las personas "enfermas de amor" están realmente enfermas, o lo que es lo mismo, sufren de un trastorno obsesivo compulsivo.
¿Existe un límite de tiempo para que los hombres y mujeres sientan esa necesidad imperiosa de dejarse llevar por la pasión?. Según un estudio realizado por los expertos, la respuesta es afirmativa. Los seres humanos nos encontramos biológicamente programados para sentirnos apasionados entre 18 y 30 meses. Tras efectuar unas 5.000 entrevistas de 37 culturas diferentes, los expertos descubrieron que el amor posee un "tiempo de vida" lo suficientemente largo para que la pareja se conozca, copule y tenga un niño.
Diversos estudios han concluido que se puede incluso hacer un cuadro con las diversas manifestaciones y etapas del amor y sus relaciones con diferentes sustancias químicas en el cuerpo. De esta manera, la lujuria y el deseo ardiente de sexo están unidas a la testosterona; la atracción y el amor en la etapa de euforia, así como el sentirse involucrado emocionalmente con altos niveles de dopamina y norepinefrina y bajos niveles de serotonina; y el vínculo y la atracción que evolucionan hacia una relación calmada, duradera y segura con la ocitocina y la vasopresina.
Uno de los últimos experimentos, concretamente el realizado por un experto, ha demostrado que el amor afecta también al cerebro. El equipo de expertos empleó la resonancia magnética para medir la actividad cerebral de 17 estudiantes (hombres y mujeres) que aseguraban estar completamente enamorados. Los médicos comprobaron la certeza de esta condición a través de cuestionarios y pruebas psicotécnicas.
Todas estas zonas están ubicadas en la sustancia gris, que es la parte del encéfalo compuesto principalmente por los cuerpos celulares de las neuronas. Además, están muy próximas a las zonas relacionadas con la atracción sexual. Hasta este momento, el amor era un sentimiento que no había sido evaluado científicamente con medios técnicos tan sofisticados.
El amor es una experiencia agotadora. Nos sumergimos eufóricamente en esa deliciosa tortura y no comemos ni dormimos bien. Con frecuencia nos es difícil mantener la concentración.
De hecho, muchos psiquiatras expertos en la materia piensan que las personas "enfermas de amor" están realmente enfermas, o lo que es lo mismo, sufren de un trastorno obsesivo compulsivo.
¿Existe un límite de tiempo para que los hombres y mujeres sientan esa necesidad imperiosa de dejarse llevar por la pasión?. Según un estudio realizado por los expertos, la respuesta es afirmativa. Los seres humanos nos encontramos biológicamente programados para sentirnos apasionados entre 18 y 30 meses. Tras efectuar unas 5.000 entrevistas de 37 culturas diferentes, los expertos descubrieron que el amor posee un "tiempo de vida" lo suficientemente largo para que la pareja se conozca, copule y tenga un niño.
Diversos estudios han concluido que se puede incluso hacer un cuadro con las diversas manifestaciones y etapas del amor y sus relaciones con diferentes sustancias químicas en el cuerpo. De esta manera, la lujuria y el deseo ardiente de sexo están unidas a la testosterona; la atracción y el amor en la etapa de euforia, así como el sentirse involucrado emocionalmente con altos niveles de dopamina y norepinefrina y bajos niveles de serotonina; y el vínculo y la atracción que evolucionan hacia una relación calmada, duradera y segura con la ocitocina y la vasopresina.
Uno de los últimos experimentos, concretamente el realizado por un experto, ha demostrado que el amor afecta también al cerebro. El equipo de expertos empleó la resonancia magnética para medir la actividad cerebral de 17 estudiantes (hombres y mujeres) que aseguraban estar completamente enamorados. Los médicos comprobaron la certeza de esta condición a través de cuestionarios y pruebas psicotécnicas.
Todas estas zonas están ubicadas en la sustancia gris, que es la parte del encéfalo compuesto principalmente por los cuerpos celulares de las neuronas. Además, están muy próximas a las zonas relacionadas con la atracción sexual. Hasta este momento, el amor era un sentimiento que no había sido evaluado científicamente con medios técnicos tan sofisticados.
9 maneras de encender la pasión en tu pareja
La rutina, el trabajo tal vez hacen que el fuego en la relación vaya disminuyendo y deseas sentir nuevamente que ese fuego se encienda como la primera vez. No te preocupes verás que con estos pasos recuperarás la esencia de la pasión.
Aumenta el pulso y un sugerente ambiente caliente y provocador hacen de ese momento el más relajante y exitante. Es el momento indicado para que tu y tu pareja disfruten al máximo cada instante.
1-. Vístete con lencería sexy para ir por casa, no solamente para el dormitorio. Y, por supuesto, asegúrate de que no tienes compañía!.
2-. Propón el juego de Verdadero o Falso, y sácale sus fantasías ocultas.
3-. Prepárale su comida favorita y sírvela de la forma más elegante, con dos copas de vino, y frambuesas con chocolate de postre. Ya sabes: a un hombre se le gana por su estómago.
4-. Organiza un nuevo flirteo. Encuéntralo en algún bar o café, al que asistirás vestida para la ocasión, e intenta seducirlo mientras los dos aparentan no conocerce. Adelante, no temas ser agresiva!
5-. Envíale un e-mail sexy, insinuándole lo que le espera al llegar a casa. Omite todo lo razonable y sensato, para mantenerlo en suspenso.
6-. Coquetea con tu pareja en público y en privado.los dulces susurros al oído son infalibles para arrancar su motor!.
7-. Deja pequeñas notas pícaras por toda la casa, que pueda leer por la mañana antes de ir al trabajo.
8-. Prepara el escenario para una cita romántica, deja una hilera de chocolatinas que conduzcan a una habitación iluminada con velas, música suave, luz tenue y tú!.
9-. Mantenlo intrigado y expectante con gestos juguetones, toqueteos sensuales y miradas insinuantes. Para un hombre de sangre caliente la espera es el motor de arranque definitivo!.
Aumenta el pulso y un sugerente ambiente caliente y provocador hacen de ese momento el más relajante y exitante. Es el momento indicado para que tu y tu pareja disfruten al máximo cada instante.
1-. Vístete con lencería sexy para ir por casa, no solamente para el dormitorio. Y, por supuesto, asegúrate de que no tienes compañía!.
2-. Propón el juego de Verdadero o Falso, y sácale sus fantasías ocultas.
3-. Prepárale su comida favorita y sírvela de la forma más elegante, con dos copas de vino, y frambuesas con chocolate de postre. Ya sabes: a un hombre se le gana por su estómago.
4-. Organiza un nuevo flirteo. Encuéntralo en algún bar o café, al que asistirás vestida para la ocasión, e intenta seducirlo mientras los dos aparentan no conocerce. Adelante, no temas ser agresiva!
5-. Envíale un e-mail sexy, insinuándole lo que le espera al llegar a casa. Omite todo lo razonable y sensato, para mantenerlo en suspenso.
6-. Coquetea con tu pareja en público y en privado.los dulces susurros al oído son infalibles para arrancar su motor!.
7-. Deja pequeñas notas pícaras por toda la casa, que pueda leer por la mañana antes de ir al trabajo.
8-. Prepara el escenario para una cita romántica, deja una hilera de chocolatinas que conduzcan a una habitación iluminada con velas, música suave, luz tenue y tú!.
9-. Mantenlo intrigado y expectante con gestos juguetones, toqueteos sensuales y miradas insinuantes. Para un hombre de sangre caliente la espera es el motor de arranque definitivo!.
Acariciar es un arte
Acariciar es un arte. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día.
Cabellos
El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación.
Orejas
El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero también como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral.
Ojos
Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con algunos besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación.
Boca y lengua
La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo.
Nuca, cuello y hombros
Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos.
Zona axilar y cara interna del antebrazo
La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave.
Dedos
Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.
Parte interna del codo
De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente.
Cintura y cadera
Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.
Espalda
A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto.
Perineo
La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual.
Ano
De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica.
Cabellos
El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación.
Orejas
El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero también como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral.
Ojos
Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con algunos besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación.
Boca y lengua
La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo.
Nuca, cuello y hombros
Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos.
Zona axilar y cara interna del antebrazo
La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave.
Dedos
Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.
Parte interna del codo
De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente.
Cintura y cadera
Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.
Espalda
A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto.
Perineo
La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual.
Ano
De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica.
No deje que el romance se Termine
Nos juramos amor eterno en el altar y esta pequeña nota va para aquellas parejas que con el trascurso del tiempo han olvidado ese pequeño detalle y el romance del primer amor. Aquí unos consejos que te ayudarán para que el fuego se mantenga ardiendo.
Rosas, Flores, un detalle que jamás pasa. Su pareja olvido ese detalle de las flores, cultive usted misma algunas! Plante una pequeña área de su jardín o ponga un par de macetas en la ventana, con sus plantas favoritas, de modo que luego pueda ponerlas en floreros alrededor de su hogar, creando así una atmósfera de fragancias románticas y sensación de romance.
Juntos y su película favorita. Tal vez no sea tan fácil pagar a una nana, pero sería muy bueno alquilar una película y verla juntos y para sus pequeños una película especial para ellos. Así mantendrán una atmósfera tranquila y en familia. Pueden elegir una comedia romántica o una dramática que impresione a su pareja.
Y las caminatas románticas. Tómense de las manos, y salgan cuanto antes de la rutina cotidiana. Un breve paseo por sus cuadras, mirando el atardecer y la puesta de sol y conversando de lo que en esos días fue tan difícil platicar.
Relajándose con buenos masajes. Traten de averiguar y conocer nuevas técnicas de masaje, para aplicarse el uno al otro. Tomen un baño utilizando un aromaterapia que mas les agrade y sumérjanse haciéndose frotaciones y caricias.
Sorpréndanse, tomen un tiempo libre. Planifique tomarse ambos alguna mañana libre en el trabajo, y, cuando sus hijos ya se hayan ido a la escuela, sientan el gusto de estar juntos a solas.
Rosas, Flores, un detalle que jamás pasa. Su pareja olvido ese detalle de las flores, cultive usted misma algunas! Plante una pequeña área de su jardín o ponga un par de macetas en la ventana, con sus plantas favoritas, de modo que luego pueda ponerlas en floreros alrededor de su hogar, creando así una atmósfera de fragancias románticas y sensación de romance.
Juntos y su película favorita. Tal vez no sea tan fácil pagar a una nana, pero sería muy bueno alquilar una película y verla juntos y para sus pequeños una película especial para ellos. Así mantendrán una atmósfera tranquila y en familia. Pueden elegir una comedia romántica o una dramática que impresione a su pareja.
Y las caminatas románticas. Tómense de las manos, y salgan cuanto antes de la rutina cotidiana. Un breve paseo por sus cuadras, mirando el atardecer y la puesta de sol y conversando de lo que en esos días fue tan difícil platicar.
Relajándose con buenos masajes. Traten de averiguar y conocer nuevas técnicas de masaje, para aplicarse el uno al otro. Tomen un baño utilizando un aromaterapia que mas les agrade y sumérjanse haciéndose frotaciones y caricias.
Sorpréndanse, tomen un tiempo libre. Planifique tomarse ambos alguna mañana libre en el trabajo, y, cuando sus hijos ya se hayan ido a la escuela, sientan el gusto de estar juntos a solas.
Claves para tu Desempeño Sexual
Consejos son muy sencillos de comprender y poner en práctica, te ayudarán a traer la pasión de vuelta a tu vida.
1. Haz lo inesperado La rutina de una relación a veces suele ser perjudicial para la misma. La próxima vez, comienza con un pequeño juego sexual previo.
2. Elige un buen ambiente para agregarle fuerza a la relación. La próxima vez que planees hacer el amor, enciende algunas velas, perfuma el ambiente y pon una música suave. El ambiente es clave en cualquier tipo de situación romántica.
3. Vístete con ropa interior atractiva. Para sentirte atractiva, necesitas parecerlo, pero también estar cómoda. Si estás incómoda con cualquier parte de tu cuerpo, la ropa interior puede ocultarlo, o bien resaltar alguna otra característica favorable. ¡La confianza es un gran afrodisíaco, y es mucho más fácil de lograr cuando te sientes bien contigo misma!
4. Piensa qué le gustaría a tu pareja. Para reavivar la pasión, empieza a fijarte qué es lo que más placer le da a tu pareja. Aumenta el interés haciéndole saber qué es y para que sirve lo que estás haciendo. Háblale románticamente durante toda la relación.
5. Concéntrate sólo en lo que deseas. Créalo o no, una de las formas más indicadas para ofrecer placer a un hombre, es hacer sólo lo que más placer le otorga a una misma. La próxima vez que hagas el amor con tu pareja, sólo haz las cosas que te dan placer a ti.
6. Lugares Nuevos. Ponle mas entusiasmo y novedad a tu vida sexual, haciendo el amor en lugares nuevos. Alquila un cuarto de hotel con vista al mar, hazlo en un cuarto diferente, o al aire libre, como por ejemplo en una playa desierta las posibilidades no tienen fin.
7. Sin hablar, toma a tu pareja y hazle el amor. El silencio puede ser el complemento ideal para iniciar una relación sexual. Esta idea es especialmente eficaz cuando la pones en práctica apenas tu pareja llega a casa.
8. No reprimas tus emociones. Siéntete libre para expresar tus sensaciones cuando hagas el amor. Su voz te dice cuales son sus sensaciones, y no se debe ser tímido para hacer lo que se siente que se debería hacer.
9. Intenta usar algo nuevo, como hielo o juguetes. Si bien el sexo es muy bueno sin necesidad de ningún accesorio, puede resultar interesante intentar hacerlo con algunas nuevas cosas. Estos accesorios pueden ir desde hielo y juguetes, hasta ropa especial (camisetas de fútbol) o películas, etc.
10. Comparte con tu pareja por lo menos una hora de caricias estimulantes. Lo mejor es compartir el mayor tiempo de caricias, mimos, y cosquilleos, sin tener relaciones sexuales. El suspenso es un afrodisíaco maravilloso y puede aumentar de gran manera la calidad de tu vida amorosa.
1. Haz lo inesperado La rutina de una relación a veces suele ser perjudicial para la misma. La próxima vez, comienza con un pequeño juego sexual previo.
2. Elige un buen ambiente para agregarle fuerza a la relación. La próxima vez que planees hacer el amor, enciende algunas velas, perfuma el ambiente y pon una música suave. El ambiente es clave en cualquier tipo de situación romántica.
3. Vístete con ropa interior atractiva. Para sentirte atractiva, necesitas parecerlo, pero también estar cómoda. Si estás incómoda con cualquier parte de tu cuerpo, la ropa interior puede ocultarlo, o bien resaltar alguna otra característica favorable. ¡La confianza es un gran afrodisíaco, y es mucho más fácil de lograr cuando te sientes bien contigo misma!
4. Piensa qué le gustaría a tu pareja. Para reavivar la pasión, empieza a fijarte qué es lo que más placer le da a tu pareja. Aumenta el interés haciéndole saber qué es y para que sirve lo que estás haciendo. Háblale románticamente durante toda la relación.
5. Concéntrate sólo en lo que deseas. Créalo o no, una de las formas más indicadas para ofrecer placer a un hombre, es hacer sólo lo que más placer le otorga a una misma. La próxima vez que hagas el amor con tu pareja, sólo haz las cosas que te dan placer a ti.
6. Lugares Nuevos. Ponle mas entusiasmo y novedad a tu vida sexual, haciendo el amor en lugares nuevos. Alquila un cuarto de hotel con vista al mar, hazlo en un cuarto diferente, o al aire libre, como por ejemplo en una playa desierta las posibilidades no tienen fin.
7. Sin hablar, toma a tu pareja y hazle el amor. El silencio puede ser el complemento ideal para iniciar una relación sexual. Esta idea es especialmente eficaz cuando la pones en práctica apenas tu pareja llega a casa.
8. No reprimas tus emociones. Siéntete libre para expresar tus sensaciones cuando hagas el amor. Su voz te dice cuales son sus sensaciones, y no se debe ser tímido para hacer lo que se siente que se debería hacer.
9. Intenta usar algo nuevo, como hielo o juguetes. Si bien el sexo es muy bueno sin necesidad de ningún accesorio, puede resultar interesante intentar hacerlo con algunas nuevas cosas. Estos accesorios pueden ir desde hielo y juguetes, hasta ropa especial (camisetas de fútbol) o películas, etc.
10. Comparte con tu pareja por lo menos una hora de caricias estimulantes. Lo mejor es compartir el mayor tiempo de caricias, mimos, y cosquilleos, sin tener relaciones sexuales. El suspenso es un afrodisíaco maravilloso y puede aumentar de gran manera la calidad de tu vida amorosa.
lunes, 25 de enero de 2010
Las mujeres y el derecho a la satisfacción sexual
Esa inconsciente restricción que muchas mujeres sufrieron durante su adolescencia y adultez, hace que el hecho de disfrutar del sexo, sea para muchas, motivo de “culpabilidad”. Y eso se manifiesta en que muchas mujeres son incapaces de alcanzar un orgasmo a causa del temor a experimentar dolor durante el coito, siguiendo antiguos preceptos que decían que la sexualidad era lacerante del cuerpo femenino.
Hoy en día, es sabido que con una estimulación correcta, el sexo no tiene porqué ser doloroso. Otra de las causas por la cual la mujer no disfruta plenamente de su sexualidad, es por el miedo al embarazo y al contagio de alguna enfermedad, hecho superado con un arma fundamental: información.
El acceso a los métodos contraceptivos y profilácticos pertinentes, hace que la mujer esté menos preocupada por esos importantes aspectos y pueda concentrarse plenamente en gozar de su intimidad. Después de la menopausia, muchas mujeres viven su plenitud sexual, estando absolutamente despreocupadas de la posibilidad de quedar embarazadas y aprovechando toda la experiencia acumulada.
Otro tabú que afecta a la sexualidad de las mujeres es el rechazo al goce propio, en beneficio de la sexualidad masculina, siguiendo otro antiguo prejuicio que decía que el placer sexual, era propiedad exclusiva de los hombres, y que en ese objetivo, las mujeres tenían un mero rol de "acompañante".
Existe también relación entre la eyaculación precoz o la impotencia y la anorgasmia. Aunque en la mayoría de casos, no es el problema físico del compañero sino la actitud que tiene (modificada por algún problema de relación, estrés, presión laboral, etc), la que causa la falta de éxtasis sexual en la mujer.
También es recurrente que la anorgasmia femenina, esté causada por una mala relación de pareja, una falta de entendimiento y de comunicación, peleas, infidelidad, falta de interés y de atracción física, falta de paciencia en el juego de seducción, etc.
La confianza es la base de una buena sexualidad. Quien no se quiere a sí mismo, no puede descubrir cuál es el camino a la plenitud ni tener, por ejemplo, el suficiente valor para plantearle a su pareja, lo que quiere modificar y vivir sexualmente, como se siente cómoda, etc.
Los Problemas físicos causantes de la Anorgasmia
-lesiones vaginales
-la flacidez de la musculatura
-la anorexia nerviosa
-la ansiedad
-la depresión
-utilización de alcohol y algunos fármacos
Tipos de Anorgasmia
La anorgasmia primaria: es la incapacidad total y continua para llegar al orgasmo.
La anorgasmia situacional: Supone una mayor facilidad de llegar al orgasmo a través de la estimulación manual del clítoris (mayormente en solitario).
La anorgasmia coital: es la incapacidad de alcanzar el orgasmo únicamente a través del coito, pero no anula otras formas de llegar al máximo clímax.
La anorgasmia secundaria: se produce, sobre todo, durante el embarazo, la menstruación o después del parto, y es aquella que aparece después de un período de satisfacción sexual y que, normalmente, responde a un cambio en las motivaciones y en las inquietudes de la mujer.
Hoy en día, es sabido que con una estimulación correcta, el sexo no tiene porqué ser doloroso. Otra de las causas por la cual la mujer no disfruta plenamente de su sexualidad, es por el miedo al embarazo y al contagio de alguna enfermedad, hecho superado con un arma fundamental: información.
El acceso a los métodos contraceptivos y profilácticos pertinentes, hace que la mujer esté menos preocupada por esos importantes aspectos y pueda concentrarse plenamente en gozar de su intimidad. Después de la menopausia, muchas mujeres viven su plenitud sexual, estando absolutamente despreocupadas de la posibilidad de quedar embarazadas y aprovechando toda la experiencia acumulada.
Otro tabú que afecta a la sexualidad de las mujeres es el rechazo al goce propio, en beneficio de la sexualidad masculina, siguiendo otro antiguo prejuicio que decía que el placer sexual, era propiedad exclusiva de los hombres, y que en ese objetivo, las mujeres tenían un mero rol de "acompañante".
Existe también relación entre la eyaculación precoz o la impotencia y la anorgasmia. Aunque en la mayoría de casos, no es el problema físico del compañero sino la actitud que tiene (modificada por algún problema de relación, estrés, presión laboral, etc), la que causa la falta de éxtasis sexual en la mujer.
También es recurrente que la anorgasmia femenina, esté causada por una mala relación de pareja, una falta de entendimiento y de comunicación, peleas, infidelidad, falta de interés y de atracción física, falta de paciencia en el juego de seducción, etc.
La confianza es la base de una buena sexualidad. Quien no se quiere a sí mismo, no puede descubrir cuál es el camino a la plenitud ni tener, por ejemplo, el suficiente valor para plantearle a su pareja, lo que quiere modificar y vivir sexualmente, como se siente cómoda, etc.
Los Problemas físicos causantes de la Anorgasmia
-lesiones vaginales
-la flacidez de la musculatura
-la anorexia nerviosa
-la ansiedad
-la depresión
-utilización de alcohol y algunos fármacos
Tipos de Anorgasmia
La anorgasmia primaria: es la incapacidad total y continua para llegar al orgasmo.
La anorgasmia situacional: Supone una mayor facilidad de llegar al orgasmo a través de la estimulación manual del clítoris (mayormente en solitario).
La anorgasmia coital: es la incapacidad de alcanzar el orgasmo únicamente a través del coito, pero no anula otras formas de llegar al máximo clímax.
La anorgasmia secundaria: se produce, sobre todo, durante el embarazo, la menstruación o después del parto, y es aquella que aparece después de un período de satisfacción sexual y que, normalmente, responde a un cambio en las motivaciones y en las inquietudes de la mujer.
Masajes, una forma de mantener la pasión en la pareja
La relajación y disposición a este tipo de ejercicios, puede favorecer considerablemente la relación de la pareja. Se debe estar preparado y suelto en una superficie dura y conseguir el mayor nivel de entrega posible para comenzar este momento absolutamente erótico y privado....
Las interrupciones son el enemigo numero uno de los climas sensuales, por eso se recomienda, para comenzar, desconectar los teléfonos. Elegir una iluminación suave, sugerente, luz de velas, encender un incienso. Cubrir la superficie que se eligió (el piso, una mesa), con una manta o sábanas, y tener a mano elementos "indispensables" como aceite para el cuerpo, lubricantes al agua..
Disponer de una manta, además, para cubrir a tu pareja una vez que el masaje ha finalizado, porque luego de la relajación que supone un masaje correctamente dado, baja la temperatura corporal. Poner algún tipo de música que ayude a crear el clima deseado, que les guste a ambos. Algunas personas se sienten más cómodas con una almohada bajo la cabeza o bajo los tobillos cuando están de frente, o bajo las caderas cuando se colocan boca abajo. En este punto hombres y mujeres son similares: ambos necesitan el uso de un lubricante cuando masajean sus genitales, eleva la sensación de placer y evita molestias. Pero hay otro punto en el que la diferencia de sexos lleva a un mayor cuidado: los hombres pueden utilizar sobre si mismos cualquier tipo de lubricante (al aceite, siliconados, al agua), mientras que las mujeres sólo deben utilizar lubricantes al agua para evitar posibles infecciones.
Pero nunca, en ningún momento, utilizar lubricantes al agua con Nonoxynol-9 para dar un masaje erótico porque causa irritación (a pesar de que el Nonoxynol es un espermicida que viene incorporado a muchos lubricantes femeninos). Los lubricantes y aceites deben colocarse siempre directamente sobre las manos.
Es importante, aunque parezca un detalle menor, que la persona que va a recibir el masaje se sienta con total libertad para pedir que el mismo sea interrumpido, no importa la causa, así como para exigir una presión mayor o más delicada, o para expresar libremente sus emociones.
No es inusual que personas que están pasando por momentos de tensión emocional sientan la necesidad de llorar durante el transcurso del masaje o luego del mismo. No tiene ningún sentido tratar de discutir el tema. Lo mejor que puede hacerse en esos casos, es "estar", acompañar con afecto y sólo eso.
Lo ideal es que ya exista intimidad sexual en esa pareja. Que no sea un punto de primer encuentro. Y también es importante dejar en claro que no necesariamente un masaje erótico debe culminar con sexo.
Lo mejor que puede suceder, es que los integrantes de la pareja, entiendan que lo importante es disfrutar del momento y el placer que este momento les pueda brindar, lo demás ya llegará...
Las interrupciones son el enemigo numero uno de los climas sensuales, por eso se recomienda, para comenzar, desconectar los teléfonos. Elegir una iluminación suave, sugerente, luz de velas, encender un incienso. Cubrir la superficie que se eligió (el piso, una mesa), con una manta o sábanas, y tener a mano elementos "indispensables" como aceite para el cuerpo, lubricantes al agua..
Disponer de una manta, además, para cubrir a tu pareja una vez que el masaje ha finalizado, porque luego de la relajación que supone un masaje correctamente dado, baja la temperatura corporal. Poner algún tipo de música que ayude a crear el clima deseado, que les guste a ambos. Algunas personas se sienten más cómodas con una almohada bajo la cabeza o bajo los tobillos cuando están de frente, o bajo las caderas cuando se colocan boca abajo. En este punto hombres y mujeres son similares: ambos necesitan el uso de un lubricante cuando masajean sus genitales, eleva la sensación de placer y evita molestias. Pero hay otro punto en el que la diferencia de sexos lleva a un mayor cuidado: los hombres pueden utilizar sobre si mismos cualquier tipo de lubricante (al aceite, siliconados, al agua), mientras que las mujeres sólo deben utilizar lubricantes al agua para evitar posibles infecciones.
Pero nunca, en ningún momento, utilizar lubricantes al agua con Nonoxynol-9 para dar un masaje erótico porque causa irritación (a pesar de que el Nonoxynol es un espermicida que viene incorporado a muchos lubricantes femeninos). Los lubricantes y aceites deben colocarse siempre directamente sobre las manos.
Es importante, aunque parezca un detalle menor, que la persona que va a recibir el masaje se sienta con total libertad para pedir que el mismo sea interrumpido, no importa la causa, así como para exigir una presión mayor o más delicada, o para expresar libremente sus emociones.
No es inusual que personas que están pasando por momentos de tensión emocional sientan la necesidad de llorar durante el transcurso del masaje o luego del mismo. No tiene ningún sentido tratar de discutir el tema. Lo mejor que puede hacerse en esos casos, es "estar", acompañar con afecto y sólo eso.
Lo ideal es que ya exista intimidad sexual en esa pareja. Que no sea un punto de primer encuentro. Y también es importante dejar en claro que no necesariamente un masaje erótico debe culminar con sexo.
Lo mejor que puede suceder, es que los integrantes de la pareja, entiendan que lo importante es disfrutar del momento y el placer que este momento les pueda brindar, lo demás ya llegará...
Contra la pasión...
Un poco de sosiego tras un apoteósico inicio es normal. ¡No te lamentes! Si crees que tu historia ha perdido brillo y quieres volver a sentir el fuego en el cuerpo, enciéndete de nuevo con los miles de argumentos que te hemos dado para recuperar la pasión. Pero, si la llama no vuele a prender, quizá haya algún motivo. Descúbrelo y ponte manos a la obra para resolver el apagón.
¡Trabajo, trabajo y más trabajo! Y... ¿no te queda tiempo para el placer? ¡Imposible! Ninguna relación sobrevive a la indiferencia. El exceso de preocupaciones, el estrés, el cansancio... pueden apagar la libido más ardiente. Necesitas distinguir claramente dos esferas: la privada y la pública. Y las relaciones entre ambas deben ser mínimas.
¡Me aburre el sexo! La rutina... una vez más. La repetición monótona de los mismos inicios y los mismos finales; noche tras noche, despertar tras despertar. El sexo puede llegar a convertirse en una actividad rutinaria y ¡sí! aburrida. Pero, ¡tranquila! Hay un remedio infalible contra el tedio: la innovación. Conseguir que cada encuentro sea una aventura es la mejor forma de asegurar la continuidad del amor y la pasión. Se trata de incorporar a tu vida sexual el misterio de los primeros encuentros y fundirlo con el extraordinario conocimiento, físico y emocional, que te proporciona el paso del tiempo.
¡No tengo tiempo! ¿Tienes una agenda apretadísima en la que no quedan ni unos minutitos para dedicárselos a tu pareja? ... Necesitas reservar parte de tu tiempo y de tu energía para el placer, pero... ¡ni se te ocurra fijar una agenda para cumplir con tus deseos sexuales! No hay nada menos estimulante que trazarse unos objetivos. El sexo es cuestión de deseos, de instintos, de impulsos; someterlo a un calendario que respete otros compromisos es tan absurdo como poco apetecible.
¡No le gusto! ¡No me gusto! La falta de tiempo, el exceso de trabajo y el malestar físico suelen ser los primeros argumentos que motivan el rechazo sexual. Pero, en infinidad de casos hay un motivo latente que interfiere en el disfrute sexual: la escasa autoestima. El pavor a mostrar el cuerpo desnudo puede frenar los instintos más primarios. Muchísimas mujeres y hombres se sienten avergonzados y rechazan su propio cuerpo.
Y... si tu caso no es ninguno de estos, ¿qué pasa? Quizá el problema sea tu pareja... quizá ya no te atrae igual que antes... quizá ya no lo deseas... quizá ya no estés enamorada... El desamor es un auténtico freno para la pasión.
¡Trabajo, trabajo y más trabajo! Y... ¿no te queda tiempo para el placer? ¡Imposible! Ninguna relación sobrevive a la indiferencia. El exceso de preocupaciones, el estrés, el cansancio... pueden apagar la libido más ardiente. Necesitas distinguir claramente dos esferas: la privada y la pública. Y las relaciones entre ambas deben ser mínimas.
¡Me aburre el sexo! La rutina... una vez más. La repetición monótona de los mismos inicios y los mismos finales; noche tras noche, despertar tras despertar. El sexo puede llegar a convertirse en una actividad rutinaria y ¡sí! aburrida. Pero, ¡tranquila! Hay un remedio infalible contra el tedio: la innovación. Conseguir que cada encuentro sea una aventura es la mejor forma de asegurar la continuidad del amor y la pasión. Se trata de incorporar a tu vida sexual el misterio de los primeros encuentros y fundirlo con el extraordinario conocimiento, físico y emocional, que te proporciona el paso del tiempo.
¡No tengo tiempo! ¿Tienes una agenda apretadísima en la que no quedan ni unos minutitos para dedicárselos a tu pareja? ... Necesitas reservar parte de tu tiempo y de tu energía para el placer, pero... ¡ni se te ocurra fijar una agenda para cumplir con tus deseos sexuales! No hay nada menos estimulante que trazarse unos objetivos. El sexo es cuestión de deseos, de instintos, de impulsos; someterlo a un calendario que respete otros compromisos es tan absurdo como poco apetecible.
¡No le gusto! ¡No me gusto! La falta de tiempo, el exceso de trabajo y el malestar físico suelen ser los primeros argumentos que motivan el rechazo sexual. Pero, en infinidad de casos hay un motivo latente que interfiere en el disfrute sexual: la escasa autoestima. El pavor a mostrar el cuerpo desnudo puede frenar los instintos más primarios. Muchísimas mujeres y hombres se sienten avergonzados y rechazan su propio cuerpo.
Y... si tu caso no es ninguno de estos, ¿qué pasa? Quizá el problema sea tu pareja... quizá ya no te atrae igual que antes... quizá ya no lo deseas... quizá ya no estés enamorada... El desamor es un auténtico freno para la pasión.
Gestos para cautivar a tu pareja
Existen muchos gestos para cautivar a tu pareja que aportan positivamente a la relación .
Conocemos algunos básicos como los besitos, caricias, un regalo sorpresa y otros, pero aquí hablaremos de algunos gestos fuera de lo común.
Haz algo nuevo y diferente, sé la primera persona en hacerlo con tu pareja y así dejarás una impresión para el futuro. (Algún deporte que no hayan practicado, un pasatiempo nuevo, ir a algún sitio que nunca hayan visitado, irse de viaje etc.)
Deja notas en el espejo del baño diciéndole cuánto lo quieres.
Cuando ayudes a tu pareja a ponerse o quitarse la ropa, acarícialo sutilmente.
Cómprale una cadena o brazalete y añade un accesorio en cada ocasión especial. Es buena idea comprar un detalle a tu pareja cada vez que salgas de viaje.
Consigue a alguien para limpiar la casa. Quítate un poco de trabajo y compartan ese tiempo juntos. Si no es posible esto, hagan las tareas juntos ayudándose uno al otro.
Busca a tu pareja para almorzar de sorpresa.
Haz una fiesta en honor a tu pareja, ya sea de cumpleaños o por cualquier ocasión.
Compra sábanas de seda, sorprende a tu pareja antes que llegue a casa.
Sé creativa con tu pareja y evita la monotonía.
Lo más importante en una relación es la comunicación, ser sinceros y demostrar el amor que le tenemos a nuestra pareja, en ocasiones no somos expresivos y aunque el amor no falta, no se demuestra como debe ser. Un te quiero de vez en cuando y un detalle con la pareja ayudan grandemente.
Conocemos algunos básicos como los besitos, caricias, un regalo sorpresa y otros, pero aquí hablaremos de algunos gestos fuera de lo común.
Haz algo nuevo y diferente, sé la primera persona en hacerlo con tu pareja y así dejarás una impresión para el futuro. (Algún deporte que no hayan practicado, un pasatiempo nuevo, ir a algún sitio que nunca hayan visitado, irse de viaje etc.)
Deja notas en el espejo del baño diciéndole cuánto lo quieres.
Cuando ayudes a tu pareja a ponerse o quitarse la ropa, acarícialo sutilmente.
Cómprale una cadena o brazalete y añade un accesorio en cada ocasión especial. Es buena idea comprar un detalle a tu pareja cada vez que salgas de viaje.
Consigue a alguien para limpiar la casa. Quítate un poco de trabajo y compartan ese tiempo juntos. Si no es posible esto, hagan las tareas juntos ayudándose uno al otro.
Busca a tu pareja para almorzar de sorpresa.
Haz una fiesta en honor a tu pareja, ya sea de cumpleaños o por cualquier ocasión.
Compra sábanas de seda, sorprende a tu pareja antes que llegue a casa.
Sé creativa con tu pareja y evita la monotonía.
Lo más importante en una relación es la comunicación, ser sinceros y demostrar el amor que le tenemos a nuestra pareja, en ocasiones no somos expresivos y aunque el amor no falta, no se demuestra como debe ser. Un te quiero de vez en cuando y un detalle con la pareja ayudan grandemente.
Infidelidad, crisis con solución
La mujer normalmente es más fiel que el hombre pero también es posible que esto sea de este modo porque dispone de menos oportunidades que las que tiene el hombre. Los dos, hombre y mujer, tras años de estabilidad matrimonial, no rompen la relación por simples flirteos, lo cual conduce a menudo a supuestas infidelidades a pesar de quizás amar más a tu pareja que al amante. Lo que sí es cierto es que antes de proceder a romper el equilibrio matrimonial los miembros del mismo viven en paralelo los posibles devaneos. Muchas veces se dice como justificación que "no se pudo evitar" "te acosaron hasta que cediste" o simplemente "se te puso a tiro".
En algunos casos, el cónyuge que mantiene una relación extramatrimonial afirma que se siente terriblemente atraído por su amante, que hay entre ellos una "química" especial que no existe en su matrimonio, lo que hace al amante realmente irresistible. El cónyuge infiel se obsesiona con su amante.
No jugar con los sentimientos
Lo de jurar amor eterno evidentemente es una utopía pero sí es verdad que tenemos que prometer una relación honesta por el bien de todos. Esto quiere decir que si sentimos pasión y deseo por otra persona distinta a la que actualmente se llama nuestra pareja tenemos que ser nobles con esos sentimientos y aceptarlas pero no antes sin comunicárselo a nuestra actual pareja. ¿Qué quizás rompemos una relación por un simple enamoramiento pasajero? Posiblemente pero si no lo hacemos estamos traicionando a quién nos dio su confianza.
El amor se basa en respeto mutuo y confianza y cuando éste termina tenemos que plantearnos el relevo. Muchos dirán que se puede amar a dos personas a la vez pero eso no es del todo cierto. Los tipos de amor son distintos y deberemos elegir qué queremos vivir. Jugar a dos bandas no es justo para ninguno de los tres miembros implicados por eso debemos evitarlo.
Si no hemos de ser capaces de mantenernos fieles en el seno conyugal vivamos con promiscuidad, sin compromisos, pero, si aceptamos la relación monógama, seamos honestos con nuestros sentimientos a lo largo de toda nuestra andadura conjunta.
¿Por qué no hacemos de nuestra pareja el amante soñado? Si nos gastáramos la mitad de la energía, el esfuerzo y el tiempo que empleamos en nuestras aventuras amorosas en hacer que la vida con nuestro esposo fuera más excitante, toda nuestra vida sería mucho más feliz.
En algunos casos, el cónyuge que mantiene una relación extramatrimonial afirma que se siente terriblemente atraído por su amante, que hay entre ellos una "química" especial que no existe en su matrimonio, lo que hace al amante realmente irresistible. El cónyuge infiel se obsesiona con su amante.
No jugar con los sentimientos
Lo de jurar amor eterno evidentemente es una utopía pero sí es verdad que tenemos que prometer una relación honesta por el bien de todos. Esto quiere decir que si sentimos pasión y deseo por otra persona distinta a la que actualmente se llama nuestra pareja tenemos que ser nobles con esos sentimientos y aceptarlas pero no antes sin comunicárselo a nuestra actual pareja. ¿Qué quizás rompemos una relación por un simple enamoramiento pasajero? Posiblemente pero si no lo hacemos estamos traicionando a quién nos dio su confianza.
El amor se basa en respeto mutuo y confianza y cuando éste termina tenemos que plantearnos el relevo. Muchos dirán que se puede amar a dos personas a la vez pero eso no es del todo cierto. Los tipos de amor son distintos y deberemos elegir qué queremos vivir. Jugar a dos bandas no es justo para ninguno de los tres miembros implicados por eso debemos evitarlo.
Si no hemos de ser capaces de mantenernos fieles en el seno conyugal vivamos con promiscuidad, sin compromisos, pero, si aceptamos la relación monógama, seamos honestos con nuestros sentimientos a lo largo de toda nuestra andadura conjunta.
¿Por qué no hacemos de nuestra pareja el amante soñado? Si nos gastáramos la mitad de la energía, el esfuerzo y el tiempo que empleamos en nuestras aventuras amorosas en hacer que la vida con nuestro esposo fuera más excitante, toda nuestra vida sería mucho más feliz.
20 preguntas y 20 respuestas sobre la píldora
. ¿Son más frecuentes las infecciones por hongos cuando tomas la píldora? Sí, ya que modifican el ph de la vagina, aunque con los preparados actuales de baja dosis, la frecuencia de las infecciones ha disminuido.
2. Después de tomar la píldora, ¿es más fácil quedar embarazada de gemelos o trillizos? Es sólo un mito. Nunca se han observado ovulaciones múltiples tras la supresión del tratamiento con las pastillas. ¡Paradoja! También se las acusa de causar esterilidad.
3. ¿En qué consiste la píldora del día siguiente? Es la píldora que se toma sólo después de una relación sin protección. Es un tratamiento de urgencia. No debe considerarse un método contraceptivo, dado que se utilizan hormonas a dosis altas. Es preciso que se tome antes de las 72 horas del coito no protegido.
4. La toma prolongada de la píldora ¿puede aumentar la frecuencia del cáncer de mama? En estudios controlados no se ha observado un aumento de la frecuencia del cáncer de mama en la mujer que toma la píldora, ni siquiera en aquellas que tienen antecedentes.
5. ¿Y del cáncer de cuello del útero? El caso del cáncer de cuello está más asociado al tabaco y a la promiscuidad sexual, en ausencia de métodos de barrera. Por otro lado, las mujeres que toman la píldora se revisan con más frecuencia que las que no toman nada, permitiendo efectuar el diagnóstico precoz de lesiones precancerosas.
6. ¿Y del cáncer de ovario? Los contraceptivos orales ejercen un efecto protector sobre el ovario que se mantiene durante varios años tras la suspensión del tratamiento.
7. ¿Deben efectuarse descansos? No, ya que sólo sirven para facilitar un embarazo no deseado.
8. ¿Me saldrá más vello con las pastillas? Este riesgo no existe con los preparados llamados de tercera generación que son los que utilizamos en la actualidad.
9. ¿Puede la píldora causar depresión? En conjunto, los síntomas depresivos son poco frecuentes, aunque se sabe que uno de los componentes de la píldora (la progesterona) tiene un efecto sedante que podría explicar este efecto en según que personas. Si existe alguna duda, es mejor dejarlas un tiempo y observar.
10. ¿Disminuye la píldora el deseo sexual? Un 10% de las usuarias sufren una disminución del deseo sexual, mientras que en un 18% lo aumenta. Probablemente se trate más de un problema psicológico que de otro orden. Si persiste el problema habrá que utilizar otro método anticonceptivo.
11. ¿La píldora engorda? Definitivamente, no con las dosis que usamos actualmente.
12. ¿Qué ocurre si por accidente un niño ingiere una caja de pastillas? La toxicidad es prácticamente nula. Lo único que puede ocurrir es un ligero aumento de las mamas sólo temporal o un pequeño sangrado vaginal en las niñas que cederá espontáneamente. No necesita ningún tratamiento especial.
13. ¿Por qué puede fallar la píldora? Por olvido de una o más pastillas, si tienes vómitos o diarrea intensa y con la toma de ciertos medicamentos.
14. ¿Existe riesgo de esterilidad cuando las deje? No existe ninguna disminución de la fecundidad cualquiera que sea la duración de su utilización. En algunos casos, puede existir falta de la regla durante algunos meses, pero esto se resuelve espontáneamente.
15. Además de evitar el embarazo, ¿en qué más me beneficia? Disminuye el riesgo de quistes de ovario, quistes de mama, evita los dolores menstruales y la anemia.
16. ¿Qué hacer si olvidas una píldora? Si te das cuenta antes de 12 horas deberás tomarla inmediatamente y seguir con la siguiente a su hora habitual. Pero, si han pasado más de 12 horas deberás tomar medidas contraceptivas adicionales.
17. ¿Se puede dar de mamar y tomar la píldora? De entrada, no se puede. Consulta a tu médico para decidir un método adecuado en este momento.
18. ¿Qué pasa si tomo otros medicamentos? Algunos medicamentos disminuyen los efectos de la píldora (antibióticos). Siempre consulta a tu médico cuando debas tomar otros medicamentos.
19. ¿Es peligrosa la combinación píldora-tabaco? El tabaco siempre es perjudicial para la salud y asociado a la píldora sus efectos negativos se potencian.
20. ¿Es normal tener pérdidas de sangre entre reglas tomado las pastillas? Sí, puede ser normal, sobretodo durante los primeros meses de tomarlas. Es importante asegurarse de que el sangrado no procede del olvido de la toma de algún comprimido o de una interacción medicamentosa.
Se cuenta la historia de una mujer de mediana edad que para no olvidarse la pastilla la ponía cada día en el puchero de la cena. Tuvo mucha suerte y nunca se quedó embarazada. ¡Cosas de la vida!.
2. Después de tomar la píldora, ¿es más fácil quedar embarazada de gemelos o trillizos? Es sólo un mito. Nunca se han observado ovulaciones múltiples tras la supresión del tratamiento con las pastillas. ¡Paradoja! También se las acusa de causar esterilidad.
3. ¿En qué consiste la píldora del día siguiente? Es la píldora que se toma sólo después de una relación sin protección. Es un tratamiento de urgencia. No debe considerarse un método contraceptivo, dado que se utilizan hormonas a dosis altas. Es preciso que se tome antes de las 72 horas del coito no protegido.
4. La toma prolongada de la píldora ¿puede aumentar la frecuencia del cáncer de mama? En estudios controlados no se ha observado un aumento de la frecuencia del cáncer de mama en la mujer que toma la píldora, ni siquiera en aquellas que tienen antecedentes.
5. ¿Y del cáncer de cuello del útero? El caso del cáncer de cuello está más asociado al tabaco y a la promiscuidad sexual, en ausencia de métodos de barrera. Por otro lado, las mujeres que toman la píldora se revisan con más frecuencia que las que no toman nada, permitiendo efectuar el diagnóstico precoz de lesiones precancerosas.
6. ¿Y del cáncer de ovario? Los contraceptivos orales ejercen un efecto protector sobre el ovario que se mantiene durante varios años tras la suspensión del tratamiento.
7. ¿Deben efectuarse descansos? No, ya que sólo sirven para facilitar un embarazo no deseado.
8. ¿Me saldrá más vello con las pastillas? Este riesgo no existe con los preparados llamados de tercera generación que son los que utilizamos en la actualidad.
9. ¿Puede la píldora causar depresión? En conjunto, los síntomas depresivos son poco frecuentes, aunque se sabe que uno de los componentes de la píldora (la progesterona) tiene un efecto sedante que podría explicar este efecto en según que personas. Si existe alguna duda, es mejor dejarlas un tiempo y observar.
10. ¿Disminuye la píldora el deseo sexual? Un 10% de las usuarias sufren una disminución del deseo sexual, mientras que en un 18% lo aumenta. Probablemente se trate más de un problema psicológico que de otro orden. Si persiste el problema habrá que utilizar otro método anticonceptivo.
11. ¿La píldora engorda? Definitivamente, no con las dosis que usamos actualmente.
12. ¿Qué ocurre si por accidente un niño ingiere una caja de pastillas? La toxicidad es prácticamente nula. Lo único que puede ocurrir es un ligero aumento de las mamas sólo temporal o un pequeño sangrado vaginal en las niñas que cederá espontáneamente. No necesita ningún tratamiento especial.
13. ¿Por qué puede fallar la píldora? Por olvido de una o más pastillas, si tienes vómitos o diarrea intensa y con la toma de ciertos medicamentos.
14. ¿Existe riesgo de esterilidad cuando las deje? No existe ninguna disminución de la fecundidad cualquiera que sea la duración de su utilización. En algunos casos, puede existir falta de la regla durante algunos meses, pero esto se resuelve espontáneamente.
15. Además de evitar el embarazo, ¿en qué más me beneficia? Disminuye el riesgo de quistes de ovario, quistes de mama, evita los dolores menstruales y la anemia.
16. ¿Qué hacer si olvidas una píldora? Si te das cuenta antes de 12 horas deberás tomarla inmediatamente y seguir con la siguiente a su hora habitual. Pero, si han pasado más de 12 horas deberás tomar medidas contraceptivas adicionales.
17. ¿Se puede dar de mamar y tomar la píldora? De entrada, no se puede. Consulta a tu médico para decidir un método adecuado en este momento.
18. ¿Qué pasa si tomo otros medicamentos? Algunos medicamentos disminuyen los efectos de la píldora (antibióticos). Siempre consulta a tu médico cuando debas tomar otros medicamentos.
19. ¿Es peligrosa la combinación píldora-tabaco? El tabaco siempre es perjudicial para la salud y asociado a la píldora sus efectos negativos se potencian.
20. ¿Es normal tener pérdidas de sangre entre reglas tomado las pastillas? Sí, puede ser normal, sobretodo durante los primeros meses de tomarlas. Es importante asegurarse de que el sangrado no procede del olvido de la toma de algún comprimido o de una interacción medicamentosa.
Se cuenta la historia de una mujer de mediana edad que para no olvidarse la pastilla la ponía cada día en el puchero de la cena. Tuvo mucha suerte y nunca se quedó embarazada. ¡Cosas de la vida!.
jueves, 21 de enero de 2010
Favorecer la autoestima
La autoestima es sobre todo el conjunto de juicios que una persona tiene sobre sí misma, unido al grado de satisfacción con uno mismo, en lo referente a nuestros actos, y támbien en cuanto al resultado que obtengamos en los autoanálisis que debemos desarrollar a menudo.
Permite sobrellevar las propias debilidades y defectos, de tal manera que nos enfrentemos al mundo directo, con exito. Por esta razón, en la autoestima las posiblidades de futuro reales, respecto a lo que deseamos o podemos obtener, es un elemento de suma importancia.
En la base de la autoestima está el concepto de sí mismo, gracias al autoanálisis y al saber ´mirar´ para adentro, observándose. Una persona con buena autoestima se sabe importante, competente y responsable, no se siente disminuida cuando necesita ayuda, porque al reconocer su propio valor le es fácil conocer el valor de los demás.
Aprender a equivocarse
Una de las estrategias más importantes para desarrollar la autoestima esta relacionada con las equivocaciones: cuando nos equivocamos, debemos ser capaces de reconocerlo y de enmendar el error, no limitarse a autoculparse, ni culpar a los otros; tener actitud creativa y ser capaz de asumir los riesgos que implica una nueva tarea, evitar la crítica, ya que ella va socavando la valía de la persona.
Equivocarse, es parte inevitable de la vida. Por eso es necesario tolerar estas equivocaciones.
Conocerse
El conocimiento de sí mismo es un aspecto central en el desarrollo de la autoestima; cuanto más nos conocemos, es más posible querer y aceptar nuestros valores. Si bien las metas son básicas para darle un sentido a la vida, ellas tienen costos en esfuerzo, fatiga, desgaste, frustración, pero también en maduración, logros y satisfacción personal.
Cuando se tiene ´buenos modelos´, es decir, cuando se tiene contacto con personas equilibradas, constructivas, honestas y constantes, es más probable que se desarrolle una personalidad sana, de actitudes positivas que permitan desarrollarse con mayores posibilidades de éxito, aumentando la autoestima.
Es una de las mejores herramientas que podemos dar a nuestros hijos para enfrentar la vida con seguridad y confianza.
Permite sobrellevar las propias debilidades y defectos, de tal manera que nos enfrentemos al mundo directo, con exito. Por esta razón, en la autoestima las posiblidades de futuro reales, respecto a lo que deseamos o podemos obtener, es un elemento de suma importancia.
En la base de la autoestima está el concepto de sí mismo, gracias al autoanálisis y al saber ´mirar´ para adentro, observándose. Una persona con buena autoestima se sabe importante, competente y responsable, no se siente disminuida cuando necesita ayuda, porque al reconocer su propio valor le es fácil conocer el valor de los demás.
Aprender a equivocarse
Una de las estrategias más importantes para desarrollar la autoestima esta relacionada con las equivocaciones: cuando nos equivocamos, debemos ser capaces de reconocerlo y de enmendar el error, no limitarse a autoculparse, ni culpar a los otros; tener actitud creativa y ser capaz de asumir los riesgos que implica una nueva tarea, evitar la crítica, ya que ella va socavando la valía de la persona.
Equivocarse, es parte inevitable de la vida. Por eso es necesario tolerar estas equivocaciones.
Conocerse
El conocimiento de sí mismo es un aspecto central en el desarrollo de la autoestima; cuanto más nos conocemos, es más posible querer y aceptar nuestros valores. Si bien las metas son básicas para darle un sentido a la vida, ellas tienen costos en esfuerzo, fatiga, desgaste, frustración, pero también en maduración, logros y satisfacción personal.
Cuando se tiene ´buenos modelos´, es decir, cuando se tiene contacto con personas equilibradas, constructivas, honestas y constantes, es más probable que se desarrolle una personalidad sana, de actitudes positivas que permitan desarrollarse con mayores posibilidades de éxito, aumentando la autoestima.
Es una de las mejores herramientas que podemos dar a nuestros hijos para enfrentar la vida con seguridad y confianza.
Estimula al Bebé desde el Vientre
En los últimos años se ha demostrado que los bebés sienten desde que están en el vientre materno, y que pueden ser estimulados para que disfruten de estabilidad emocional y buena autoestima.
Estudios muy recientes han comprobado que el ser humano desarrolla la capacidad auditiva desde la décima semana de gestación y que alrededor de los cuatro meses es totalmente funcional. Así el feto escucha desde las funciones del cuerpo de su madre tales como los latidos del corazón hasta la voz de ella a la que se acostumbra y con la cual genera una intimidad impresionante. Es de esta manera, que una vez que el bebé ha nacido, la voz de la madre lo tranquiliza y le da mucha seguridad y por un tiempo al menos es lo único que reconoce.
Ahora, si se conoce la posibilidad que tiene el feto para escuchar, por qué no utilizarla para que el niño en el futuro tenga una fuerte autoestima y gran confianza en sí mismo.
Esto no requiere de mucho tiempo ni de aparatos especiales, aunque ya hay centros dedicados a terapias embriónicas que se basan en la capacidad auditiva del feto, solo se necesita mucho amor y ternura para que nuestro bebé tenga un desarrollo óptimo y un nacimiento maravilloso.
Para la mayoría de las mamás es totalmente natural cargar a su nuevo hijo, tratarlo con dulzura, hablarle y cantarle tiernamente para que deje llorar, para dormirlo o simplemente para comunicarse con él. Todas estas muestras de afecto se pueden tener cuando el bebé aún no ha nacido.
De esta forma, si le ponemos música suavecita al niño aunque no haya nacido, su ambiente, que por ahora es el vientre materno se llenará de alegría y de mucha paz, lo que contribuye a que el crecimiento se vaya dando de la mejor manera posible.
De igual manera, si la madre se dedica a hablarle a su pancita, a acariciarla y a llamarla por su nombre o a decirle cariño, el bebé estará acostumbrándose a recibir cariño y claramente tendrá un psique más equilibrado.
Pero no solo hay que limitarse a los mensajes amorosos, sino que también se puede empezar a enseñarles las creencias, a darles pautas morales y valores, el inconciente del niño recibe y almacena toda esta información, y así cuando el niño vaya creciendo esta educación embriónica lo acompañará siempre.
Para la madre, la idea de tener comunicación con su bebé es también muy positiva y le permitirá sobrellevar esta complicada pero hermosa etapa del embarazo.
Estudios muy recientes han comprobado que el ser humano desarrolla la capacidad auditiva desde la décima semana de gestación y que alrededor de los cuatro meses es totalmente funcional. Así el feto escucha desde las funciones del cuerpo de su madre tales como los latidos del corazón hasta la voz de ella a la que se acostumbra y con la cual genera una intimidad impresionante. Es de esta manera, que una vez que el bebé ha nacido, la voz de la madre lo tranquiliza y le da mucha seguridad y por un tiempo al menos es lo único que reconoce.
Ahora, si se conoce la posibilidad que tiene el feto para escuchar, por qué no utilizarla para que el niño en el futuro tenga una fuerte autoestima y gran confianza en sí mismo.
Esto no requiere de mucho tiempo ni de aparatos especiales, aunque ya hay centros dedicados a terapias embriónicas que se basan en la capacidad auditiva del feto, solo se necesita mucho amor y ternura para que nuestro bebé tenga un desarrollo óptimo y un nacimiento maravilloso.
Para la mayoría de las mamás es totalmente natural cargar a su nuevo hijo, tratarlo con dulzura, hablarle y cantarle tiernamente para que deje llorar, para dormirlo o simplemente para comunicarse con él. Todas estas muestras de afecto se pueden tener cuando el bebé aún no ha nacido.
De esta forma, si le ponemos música suavecita al niño aunque no haya nacido, su ambiente, que por ahora es el vientre materno se llenará de alegría y de mucha paz, lo que contribuye a que el crecimiento se vaya dando de la mejor manera posible.
De igual manera, si la madre se dedica a hablarle a su pancita, a acariciarla y a llamarla por su nombre o a decirle cariño, el bebé estará acostumbrándose a recibir cariño y claramente tendrá un psique más equilibrado.
Pero no solo hay que limitarse a los mensajes amorosos, sino que también se puede empezar a enseñarles las creencias, a darles pautas morales y valores, el inconciente del niño recibe y almacena toda esta información, y así cuando el niño vaya creciendo esta educación embriónica lo acompañará siempre.
Para la madre, la idea de tener comunicación con su bebé es también muy positiva y le permitirá sobrellevar esta complicada pero hermosa etapa del embarazo.
Cómo mejorar la relación madre e hija?
En muchos de los casos la relación entre madre e hija se presenta como una relación conflictiva; en ambas hay un precio, un padecimiento o si se quiere un sufrimiento. En algunos casos, para hacer su vida la hija rompe con su madre después de una pelea; en cambio en otros, inicia un proyecto en el que vuelve a la madre estableciendo un lazo indisoluble.
La madre se convierte así en alguien autoritario y amenazante con la que hay que pelear, o en un ideal inalcanzable de modelo de mujer para su hija ¿Pero qué lugar tienen las hijas? En un caso las hijas son rebeldes y sus madres las víctimas, en el otro extremo las hijas son la sombra de la madre.
Se trate del lugar o posición que ocupe cada una, lo cierto es que ahí se arma una pareja, no se da una sin la otra. Se arma un entramado en el que -cuando es conflictiva- cada una desarrolla una función. A veces las respuestas son múltiples: adolescentes que se escapan de casa, niñas que se vuelven provocativas intentando molestar a su madre y generan peleas cotidianas por cualquier motivo.
Los estilos
La lista es larga, ya que las formas toman cuerpo de acuerdo con la historia particular de cada quién.
Ahora bien, ¿qué origina esto? ¿Cómo poder entender esta relación que en algunos casos trae como resultado angustia y hasta las más de las veces, locura?
Desde el inicio está la madre; una mujer, que antes de ser madre es una mujer distinguida por un deseo; en ocasiones por el deseo de tener un hijo con un hombre, otras por tener un hijo sola y otras porque quedó embarazada sin quererlo.
Así empieza una historia. Lo cierto es que cada lugar trae consigo una consecuencia y es el lugar que la descendiente va a ocupar para esa madre. En presencia o ausencia de un padre, invariablemente la mujer queda embarazada de un hombre: ¡siempre son tres!
Siempre se pensó que la realización de una mujer es la maternidad, aunque esto se podría discutir. La pregunta sobre lo que desea una mujer, no encuentra la respuesta en la maternidad.
Es esta una pregunta que pasará por la historia de la humanidad sin contestación concreta; es un enigma, pero en algunos casos se responde desde la maternidad: niños que completan a sus madres, que le dan consistencia a ese ser; madres que ejercen su feminidad desde la maternidad, aquellas que son toda madre, sólo madre.
En todo esto, el primer acoplamiento con la madre es tan fuerte que dura y difícilmente entra allí el padre; queda una relación prescindiendo totalmente del progenitor. No se trata de cambiar un objeto por otro, primero un hombre por un niño y luego un niño por un hombre, sino de la entrada a un padre, un hombre en relación con esa mujer. Es la madre quien se queda en responsabilidad de todo, prometiendo estar siempre presente.
Y al momento de los límites, las prohibiciones se presentan como el problema, que aparece en las distintas etapas del crecimiento. Los permisos y la autonomía que se evidencian frente a la responsabilidad de su propia sexualidad.
La madre se convierte así en alguien autoritario y amenazante con la que hay que pelear, o en un ideal inalcanzable de modelo de mujer para su hija ¿Pero qué lugar tienen las hijas? En un caso las hijas son rebeldes y sus madres las víctimas, en el otro extremo las hijas son la sombra de la madre.
Se trate del lugar o posición que ocupe cada una, lo cierto es que ahí se arma una pareja, no se da una sin la otra. Se arma un entramado en el que -cuando es conflictiva- cada una desarrolla una función. A veces las respuestas son múltiples: adolescentes que se escapan de casa, niñas que se vuelven provocativas intentando molestar a su madre y generan peleas cotidianas por cualquier motivo.
Los estilos
La lista es larga, ya que las formas toman cuerpo de acuerdo con la historia particular de cada quién.
Ahora bien, ¿qué origina esto? ¿Cómo poder entender esta relación que en algunos casos trae como resultado angustia y hasta las más de las veces, locura?
Desde el inicio está la madre; una mujer, que antes de ser madre es una mujer distinguida por un deseo; en ocasiones por el deseo de tener un hijo con un hombre, otras por tener un hijo sola y otras porque quedó embarazada sin quererlo.
Así empieza una historia. Lo cierto es que cada lugar trae consigo una consecuencia y es el lugar que la descendiente va a ocupar para esa madre. En presencia o ausencia de un padre, invariablemente la mujer queda embarazada de un hombre: ¡siempre son tres!
Siempre se pensó que la realización de una mujer es la maternidad, aunque esto se podría discutir. La pregunta sobre lo que desea una mujer, no encuentra la respuesta en la maternidad.
Es esta una pregunta que pasará por la historia de la humanidad sin contestación concreta; es un enigma, pero en algunos casos se responde desde la maternidad: niños que completan a sus madres, que le dan consistencia a ese ser; madres que ejercen su feminidad desde la maternidad, aquellas que son toda madre, sólo madre.
En todo esto, el primer acoplamiento con la madre es tan fuerte que dura y difícilmente entra allí el padre; queda una relación prescindiendo totalmente del progenitor. No se trata de cambiar un objeto por otro, primero un hombre por un niño y luego un niño por un hombre, sino de la entrada a un padre, un hombre en relación con esa mujer. Es la madre quien se queda en responsabilidad de todo, prometiendo estar siempre presente.
Y al momento de los límites, las prohibiciones se presentan como el problema, que aparece en las distintas etapas del crecimiento. Los permisos y la autonomía que se evidencian frente a la responsabilidad de su propia sexualidad.
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